lagrima1762014

SERVICIO DE APOYO PSICOLÓGICO EN DUELOS

 

La pérdida de un ser querido es una de las experiencias más traumáticas y dolorosas a las que un ser humano se enfrenta a lo largo de su vida. Este dolor se hace más intenso cuanto más importante es el ser querido fallecido para esa persona.
¿A qué llamamos duelo?
El duelo es el proceso por el que una persona se adapta a una nueva vida en la que su ser querido no está presente. La reacción emocional intensa producida en el momento inicial de la pérdida suele ser resuelta de forma natural contando con los apoyos sociofamiliares y las habilidades psicológicas propias para elaborar este proceso.
No obstante, en algunas ocasiones el duelo es más difícil de resolver. Esto depende tanto de las condiciones en las que se produce el fallecimiento del ser querido, como una ocurrencia sorpresiva del fallecimiento, una relación de dependencia con el fallecido (muerte de una madre para hijos pequeños o jóvenes), una edad temprana de la persona fallecida,…, como de las habilidades propias de la persona que ha de elaborar su proceso de duelo. En estos casos pueden aparecer duelos patológicos que den lugar a la aparición de problemas de salud importantes tales como depresión, ansiedad, consumo de sustancias, etc.
Una intervención psicológica en aquellos casos en los que se hace más difícil asimilar el fallecimiento y adaptarse a una nueva vida, sin el familiar fallecido, ayuda a amortiguar el impacto de la pérdida así como el paso por este proceso de duelo de la forma menos traumática posible.



Desde este servicio y en función del impacto emocional que supone el fallecimiento en el doliente, entendemos que existen momentos diferentes, según el caso, en el que es necesario solicitar ayuda profesional para afrontar la perdida del ser querido:

  • Cuando existe una enfermedad con mal pronóstico y resultado de muerte.
  • En el momento de comunicar la mala noticia. Especialmente en aquellos fallecimientos que ocurren de forma inesperada, o en aquellos en los que hay menores implicados, etc.
  • En los primeros momentos, cuando el fallecimiento supone un gran impacto emocional para el/los dolientes.
  • Cuando las respuestas emocionales “naturales o normales” tras un fallecimiento (llanto desconsolado, negación o no creerse lo sucedido, aislamiento o no tener ganas de ver a nadie, sentir que la vida no tiene sentido, enfadarse…) se mantienen durante mucho tiempo o se vuelven más intensas después de la pérdida, afectando al desarrollo de la vida diaria.

 

En estos casos, podemos acompañarte en la elaboración de un duelo que te permita adaptarte mejor a la pérdida.

 

¿Cómo te podemos ayudar?

   

Con una especialización profesional y dilatada experiencia en procesos de duelos, adaptamos nuestros distintos servicios a las necesidades que la persona en duelo demande. Si lo deseas podemos acompañarte a recorrer este camino, respetando tus necesidades y tus tiempos, dándote el espacio necesario para que puedas expresar cómo te sientes.
Ofrecemos dos posibilidades para el abordaje de esta intervención:

 

Atención psicológica individualizada en procesos de duelo.

La intervención psicológica individual ofrece un servicio psicoterapéutico profesional, especializado en procesos de duelo, y dirigido a personas que atraviesan un duelo, que busca mejorar la adaptación de la persona doliente a esta nueva etapa de su vida.
Las modalidades de intervención individual son:

  • Atención psicológica de emergencias in situ. Esta atención psicológica se realizará durante su permanencia en el tanatorio y en horario laboral.
  • Asesoramiento y orientación a personas que atraviesan un proceso de duelo y tienen dudas puntuales, o se sienten "perdidos" en este proceso.
  • Psicoterapia individual en casos de duelos “complicados”.

Atención grupal de apoyo al duelo.

Los grupos de duelo son grupos abiertos, dirigido por una psicóloga formada y especializada en estos procesos, en los que participan personas que sufren un duelo y se encuentran en circunstancias similares.

Estos grupos favorecen la creación un espacio común necesario, en el que poder normalizar lo que se está viviendo, compartir experiencias, vivencias, emociones, fomentar el apoyo entre personas que están pasando por una situación similar, y evitar aislamiento social y afectivo, facilitando con este encuentro la elaboración de un duelo sin complicaciones.